Los Talentos, están en nosotros, identificalos y sigue adelante.

El talento fue una moneda utilizada en la antigüedad originaria de Babilonia y muy utilizada en los países del Mediterráneo.
El origen del talento como moneda indica que es algo importante y valioso. Se tiene la idea de que ha de ser algo grandioso y trascendental. Sin embargo, el talento puede encontrarse en lo sencillo, en lo cotidiano.
Existen talentos cotidianos y todos y cada uno de nosotros tenemos alguno. Es un comportamiento, una emoción o pensamiento innato en nosotros y que expresamos de forma natural. Nadie puede rebatir que nacemos con condiciones particulares, con inteligencias y predisposiciones para aptitudes específicas.
Todos tenemos diferentes talentos o inteligencias que nos hacen ser seres maravillosos y únicos. Donde nos diferenciamos es en la intensidad e implementación práctica y social de nuestras inteligencias, que es lo que al final importa.
Por ello podemos definir los talentos como la integración e interacción de las habilidades de una persona, sus características innatas, sus conocimientos, experiencia, experticia, inteligencia, actitud, carácter, e iniciativa para aprender y desarrollarse en diferentes contextos.
A veces, no sabemos cuál es nuestro talento o capacidad, simplemente porque no le hemos dado importancia, quizás nos ha parecido poca cosa y no le hemos seguido la pista. Lo sutil es algo que no se ve tan fácilmente pero que está ahí.
Porque… quizás ese talento aparece como algo pequeño, la punta del iceberg cuya dimensión total solo se descubre si se mira más en profundidad. Pero, si no valoramos esa aparente pequeña capacidad que se nos muestra y no le seguimos la pista, entonces, ahí nos quedamos, en el comienzo del camino.
Cuando se identifica esa capacidad especial y se va puliendo, sale sin apenas esfuerzo y se disfruta. Esto no quiere decir que sea fácil identificarlo. Resulta sencillo cuando se explora, se toma acción, y a pesar de los errores se sigue adelante.
Desarrollar el talento tiene mucho que ver con la valentía individual para atreverse a ser diferente dentro del grupo y, a la vez, respetar al grupo.
Las personas que encuentran su talento son personas activas, que se ponen objetivos y toman acción para conseguirlos.
Y que si ven que los resultados no son favorables, entonces, lo reconocen, lo aceptan y toman nuevas iniciativas.
Aprenden y siguen adelante.
Coach Gabriel Osorio.